sábado, 15 de septiembre de 2012

Mierda de gente

Cuando camino por la calle y doy largos paseos pienso en lo loca que me ve la gente. Ir de Legazpi a Ciudad Universitaria andando no es cosa de personas normales, dicen. Todavía no entiendo por qué. El porqué de acomodarse a una vida tan sosa en la que todo te lo dan y lo tienes masticado. Todo lo que no implique tecnología da pereza y es de otros tiempos. Habría que modernizarse. La gente ya no va al campo. Tampoco salen a contar el número de estrellas que aparecen sobre sus cabezas en una noche plateada. Y muchísimo menos preguntarles acerca de la Luna o cosas semejantes como por ejemplo ¿hoy qué luna hay? ¿Crees que lloverá? Es curioso que ni se les pasará por la mente mirar al cielo, por tanto, cabecearán un poco y dirán que no tienen ni pajolera idea. Y si la tienen es gracias a su móvil de ultimísima generación con robot alien incluído que hace hasta la cama. A la gente le gusta ese tipo de vida, en la que no se hace nada. Yo me considero una persona perezosa en todo el sentido de la palabra. Sin embargo soy incapaz de estar 26 horas pegada a un maldito móvil, un pesado ordenador o transportándome al chino a por pan en coche. Paso. Eso sí me da pereza. Pero ya no sé si el mundo está al revés o soy yo la que está cabeza abajo. Si es la última opción, me la repa la verdad. Las cosas como son. No cambiaría por nada del mundo los paseos de horas y horas que doy por el Manzanares o que atravieso de norte a sur y de este a oeste Madrid, ahí, diminuta y perdida entre el trasiego y los olores de los gente. A nadie se le ocurriría. Y yo siempre que tengo un huequito libre, aprovecho para perderme entre la enorme multitud madrileña, aprovechando siempre los pequeños oasis que todos saben y nadie conoce.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

La vida crece entre los matices

Lo has olvidado, la vida crece entre los matices. Se esconden siempre en lo que no dices para hacerse de rogar.
Algo tan subjetivo como puede ser una idea o un sentimiento que le dé tanto color al día a día. Es increíble. Unas veces pueden hacerte llorar, otras reír, otras llorar de la risa y otras reír por no llorar. Pero siempre siempre, y pese a que sean buenos o malos, es lo que hace ser a la vida tan especial y propia como es, personal e intrasferible de cada uno. Qué sería de la vida sin esos matices que la hacen tan peculiar. Todo está lleno de pequeños detallitos que hacen que cada día sea único y distinto a todos los demás. Un gesto amable o una caricia en la espalda pueden pasar desapercibidos para muchos.
Sin duda, yo no me quedaría con las ganas de dar las gracias...

domingo, 9 de septiembre de 2012

El silencio es un buen amante para escuchar

Hoy me preguntaba por qué me gusta estar sola. Por qué disfruto tanto de los momentos en que voy sola, sin ningún tipo de compañía más. La gente me dice que soy un poco rara. Deben pensar que estoy loca, lo cual no me desagrada del todo. Me gusta mi forma de ser, mi manera de pensar y mi tremenda actitud. Mucho. Aunque algunas veces no encuentre demasiado sentido a lo que hago , digo , pienso o siento. Supongo que serán cosas de la edad.
Dicen que más vale sola que mal acompañada. Lo cierto es que en mi caso no lo hago por posibles malos acompañamientos sino más bien porque necesito momentos en los que estar conmigo misma. Contarme qué es lo que quiero. Más bien suelo tener que deducirlo porque no suelo tener ideas bien concretas y fácilmente distinguibles. Soy todo lo contrario, tengo bucles de retroalimentación en la cabeza y difícil es la vez que saco alguna conclusión decente de todo ello. Aún así, soy de las poquitas personas que dedican varias horas del día a descifrarme. A intentar encontrarme. A desenredarme. Lo necesito. Mi propia cabeza me lo exige.
Salgo a la calle, nada más me hace falta que mi música, unos cascos y unas cuantas calles que patear. No acabo cansada, sólo saciada de ese impulso que me lleva a querer conocerme cada día un poco más. No existen los relojes pues el tiempo que necesito y dedico no se puede cuantificar mediante aparatos manuales. Y no sólo es un día. Después de todo, la soledad no es una mala amiga y el silencio, no es tan mudo como dicen.
A veces no llego a desliar ni tan siquiera un hilito de esa maraña en la que están enredados mis pensamientos. Sin embargo tengo la coraza de que día tras día voy conociéndome tan sólo un poquitín más... y eso, me alegra.

jueves, 6 de septiembre de 2012

"No lo hagas"

Pena. Pena es lo que yo siento cuando veo el comportamiento tan extraño y egoísta que tienen algunas parejas. Por ejemplo, en mi clase hay una chica, muy mona ella, que en los eventos de quedadas sólo puede invitar a chicas. Su novio no la deja invitar a chicos. Está prohibido. No debe hacerlo a menos que no quiera que la tengan fina o incluso , llegar a dejarlo. Me parece, repito, un poco penoso la verdad. Esa relación tan excesivamente estrecha entre dos personas. Así no se puede. ¿Cuánto creéis que aguantaréis? ¿Un año más? ¿Dos? Eso como mucho. Vuestros celos y vuestras posesiones se comerán vuestra relación. Tenedlo claro.
Puedes ser celoso y obviamente querer que tu pareja sea sólo "tuya". Es comprensible. A fin de cuentas, a qué persona que quiere (importante) le gustaría compartir a su pareja con varias personas más. Supongo que a poquitos... Entendible totalmente.  Pero de ahí, a cerrarte por banda y prohibirle cualquier flujo de entrada y salida de información hacia CUALQUIER chico del mundo, exceptuando hermano/primo/padre, me parece una sobrada. Ellos verán. Creo que lo mejor sería mirar los pros y los contras de ambas opciones en cada caso particular de relación.

¿Quién le dio sentido a nuestro amor?

Quién iba a decir que todo se acabaría. Tarde o temprano todo llega a su fin. Los exámenes, la crisis, las películas, los crispis, incluso cualquier tipo de relación. Por muy duradera y muy de color de rosa que se vea en muchos momentos.
Era feliz. Más de lo que jamás puedas imaginar. Más de lo que nunca llegarás a pensar. Fueron tiempos mágicos, tiernos, encantadores, inolvidables. No me hacía falta nadie más. Nada más. Él era todo lo que necesitaba y quería. Vivía en mi pompa. En mi pompa...pero con él. Sé que él también era feliz. No me lo decía.  Era mejor así, pues las palabras se las lleva el viento pero los hechos y los sentimientos ahí se quedan, bien delimitados y plasmados en una cara, en un gesto, en una mirada, en una sonrisa. Preferiblemente, antes de decir "te quiero" o cosas por el estilo, vale más dedicar tiempo. Tiempo de tu vida entregado a la otra persona. A acariciar y sentir cada centímetro de su piel. A fundirse como el hielo cuando los cuerpos se rozan. Únicamente tomarme encima y saber lo que yo sentía a través de un beso... tumbados encima de un columpio para niños de cinco años.
No había mentiras. Por aquellos entonces, eso no existía. Éramos jóvenes e inocentes. Quizá demasiado. Puede que quizá también empezáramos demasiado pronto el sueño que quisimos que nunca terminara... Creo que eso fue lo que se cargó el cuento. Aquel cuento maravilloso en el que yo era una princesa Disney y él , el príncipe perfecto.
Siempre he dicho que todo lo que tiene un principio va asociado a un final. Feliz o no. Eso es lo de menos puesto que cuando te das cuenta de todo lo que has perdido, de todo lo que han cambiado las cosas, el final es lo que menos te importa. No quise seguir fingiendo el papel de novia perfecta cuando en el fondo no podía fingir. Era mejor alejarnos. Puede que lo hiciéramos mal. La culpa fue mía, probablemente. También es posible, que el cuento que decidimos vivir fuera demasiado para niños de 15 y 16 años. Se juntaron el hambre y las ganas de comer. Nos consumimos, uno al otro y el otro al uno.
Pero, en verdad, son cosas que tienen que terminar. ¿Hay algo eterno en el mundo? ¿En la vida? ¿Sentimientos? ¿Opiniones? ¿Creencias? Yo pienso que no. Todo , en cierta manera, es voluble. Y no sólo depende de ti. De hecho, de ti es de quien menos depende. Depende, sobre todo,  de muchos factores externos que lo condicionan. Demasiadas influencias a lo largo de la vida , en mi opinión. Piedras. Muchas de las cuales ponemos nosotros a drede en todo el medio para, de alguna manera, tropezar. Parece que es por joder. Y digo a drede porque la gran mayoría de las veces lo hacemos a posta, nos gusta jodernos a nosotros mismos, putearnos. O al menos, a mí me pasa.

Sin embargo, dicen que donde hubo fuego siempre quedarán cenizas. A día de hoy miro hacia atrás con cariño al recordarte. No hay rencor. No hay odio. No hay temor. No hay arrepentimientos. Tan sólo queda el recuerdo del cariño que una vez sentí. Al pasar por cada calle en la que dejamos marca, por cada parque, por cada casa, por cada cine, centro comercial, bar y burger, a veces recuerdo lo felices que éramos siendo , tan sólo, unos críos. De vez en cuando, no está mal acordarse del pasado. De algo que hace mucho tiempo fue tremendamente especial y que no volverá. No importa. No me arrepiento de nada. No tengo ningún tipo de remordimiento conmigo misma. Pero sí que tengo que agachar la cabeza para decirte que gracias a ti soy quien soy ahora mismo... conformaste mi pasado y ahora eres parte de mi presente.

martes, 4 de septiembre de 2012

¿Sabes realmente quién eres?

Llevo algún tiempo pensando quién soy realmente o qué es lo que soy, en lo que me estoy convirtiendo. No lo sé. No consigo encontrar en mí la voz que me lo diga. Busco la forma de dar con ella, mas no hay manera. Ya no sé qué hacer para localizarme. Perdida en un laberinto donde no sé dónde está la salida, y lo que es peor , donde yo misma ni sé dónde estoy. Supongo que , puestos a perdernos en algún lugar del mundo sin salida o con salida poco visible, habrá que aprovechar y disfrutar. Habrá que conformarse con lo que uno sabe. Con lo que uno tiene. Con lo que uno vale. Conformarse con ser quien es y no exigir más de lo que puede dar. Aunque realmente no sepa lo que es, pero bueno. Sin embargo, aunque no debamos pedirles a los demás lo que nosotros mismos no tenemos, ¿exigirnos , gradualmente, a nosotros mismos estaría bien? ¿Ayudaría eso a convertirte en la persona que realmente quieres ser? ¿Acabarías siendo quien quieres verdaderamente ser? ¿O no sería más que un bucle sin final o un laberinto sin salida en el que jamás llegaríamos a conocernos, tan sólo, a nosotros mismos?
La gran mayoría de la gente piensa que se conoce a sí mismo a la perfección y por eso se lanza de cabeza a la piscina a la hora de atreverse a conocer a más gente. Da por supuesto cosas que cree sobre sí mismo. Luego, se descubre el pastel. La persona que creía conocerse mejor que los demás se da cuenta lo equivocado que estaba al pensar semejante estupidez. No se conoce lo más mínimo. Constantemente se sorprende de hechos propios que creía ajenos a él mismo. Puede que, incluso su alrededor, le conociera un poquito más. Desde entonces, esa persona comienza a pensar. Piensa más detenidamente y con cabeza de lo que es , de su camino y de cómo le gustaría que fuese su evolución. Es entonces cuando empieza a plantearse toda una serie de preguntas.


¿Qué es lo que quiero?

Lunes. Doce de la noche. Me apeteces en esta fresca noche de verano. No puede ser. Quizá mañana... o quizá no. Todo depende de ti. Todo depende de mí. Todo depende de nosotros y a la vez, no depende de nadie. Me da igual de quién dependa, la verdad. La cosa es que me apeteces y punto. Y yo me pregunto ¿en qué sentido me apeteces y para qué? Difícil, rebuscada y confusa es la respuesta. Tanto, que ni siquiera yo misma sé la respuesta. No importa. Es tarde. Mañana será otro día en el que puede, que incluso, ya no me apetezcas. Tú sabrás lo que has hecho. O quizá no lo sepas. Supongo que tampoco invadirá la duda tu diminuta cabeza de hombre.
A pesar de todo, tampoco vienen mal algunos arrumacos de vez en cuando...

lunes, 3 de septiembre de 2012

Nuestra sociedad

Tumbada en la cama. Esperando que el sueño sea quien decida a qué hora dormiré esta noche. Mientras tanto, pienso...
Definición de guarra, cerda , zorra o alguna de sus múltiples variantes: Mujer que disfruta con más de un hombre, juntos o separados y teniendo o no algo que tener. Eso es la definición más acertada entendida por la mayoría de la gente, llamémosle muchedumbre. Sin embargo, la definición de guarro , cerdo o zorro no está tan claro. De hecho, ¡esas palabras casi no se sienten! Bien, analicemos todo paso a paso. Una guarra es alguien despectivo a la que, mejor no tener cerca a menos que no necesites sexo. No son de fiar. No está bien ser una guarra. Todo el mundo te mira mal. No haces lo que la sociedad espera...sólo lo que tu cuerpo te pide. Te diviertes, ¿tan mal haces?
A cualquier persona que le preguntéis que qué piensa de un chico que "disfruta con más de una mujer, juntas o por separado" seguramente contestará: "Buah, vive la vida. Hace bien, mientras le dejen. Es un machote. Ojalá tuviera yo su suerte". NUNCA y repito,nunca diría que es un cerdo si es un hombre quien lo está diciendo. Todo lo contrario. Podéis comprobarlo cuando queráis. Las opiniones de las chicas en ese campo están más abiertas y son más diversas. De normal, supongo que pensarían que son unos cerdos porque una chica con las mismas cualidades lo es, entonces ¿por qué no ellos también? Por otro lado, en lugar de creer que todo el mundo somos unos cerdos puede que fuera más ingenioso pensar en que hay gente algo más liberal y gente algo más reservada. La verdad es que todos son puntos de vista. Percepción humana. Subjetividad y punto para diferentes ideas y creencias.
Ahora bien, ¿por qué ellos son unos campeones y nosotras, que hacemos lo mismo, unas guarras? Eso ya no es tan subjetivo cuando es lo que piensa la gran masa de gente. Bueno, supongo que será la gente que tiene poquita cabeza para pensar y se dedica a copiar y pegar en su cerebro las ideas de unos cuantos. En fin, nunca lo entenderé. Comportamiento machista. Actitud machista. Sociedad machista. Muy bonito todo.
"¡Qué coñazo!" y "Esto es la polla". Dos frases totalmente distintas que designan cosas totalmente opuestas. Una hace referencia a lo aburrido, tostón o simplemente "coñazo" que resulta algo mientras que la otra indica que ese algo es la leche, es genial y mola un montón, por supuesto. Empleamos continuamente lenguaje machista en todo. Sin darnos cuenta. Involuntariamente, pero así es.


domingo, 2 de septiembre de 2012

Defectos, fieles a los humanos

¿Nunca habéis pensando en algo que creyerais imposible conseguir y luego, intentándolo y con un poco de esfuerzo, conseguirlo? El ser humano por inercia propia tiende a decir "no" como primera respuesta. No se complica más la vida. Es así de sencillo y muchas veces lo dice porque sí, es decir, sin motivos explicables. Debe ser porque será lo más cómodo de usar... De esta misma manera, tendemos a desconfiar de nosotros mismos como primera opción. El "yo no puedo hacer esto" se convierte en el primer plato. Inseguridad en uno mismo. Característica y defecto, desde mi punto de vista, más abundante en la especie humana. Pero ¿por qué?. Se supone que es algo "malo" y que , en teoría, la gente tendría que luchar por no tenerlo, ¿no es así?. Sin embargo, es algo que nos caracteriza y nos define a la mayoría. Yo aún estoy persiguiendo la forma de vencer esa inseguridad, esa duda que me hace pensar que yo no puedo hacer las cosas bien, esos miedos...